Cuando era pibe, a mis 14/15 años, se había puesto de moda imitar a los bicivoladores , unos personajes pseudo humanoides de una película ochentosa que hacían piruetas locas con unas bicicletitas muy chulas. Todos intentábamos con nuestros humildísimos rodados reproducir tales acrobacias, con las imaginables y nefastas consecuencias. Por lo que veo, estas instantáneas tomadas en dicha época en EEUU me demuestran que el virus atacó en todas partes. Miles y miles de habitantes de la Tierra, allá por 1983, pasó a revistar en un curioso ejército: LOS BICIPELOTUDOS! Vaya desde aquí un saludo cordial a través del espacio tiempo para mis amigos Alejandro, Mario, Martín, Gustavo, Maximiliano y sobre todo a mí, que todavía tengo una cicatriz de 4 cm. en mi codo derecho.




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¿Y acaso no evolucionaron esos bicipelotudos, y en cuanto consiguieron los primeros mangos se compraron la Gilera y tiraban willys y se hacían mierda peor que antes? ¿O era por otra película, tal vez "Al tronar de los motores" con Steve McQueen?
De paso, ¿qué tal, tanto tiempo?
Bueno, pavotes hubo, hay y habrá en todas las épocas y en las más diversas ramas. Por suerte a mí nunca me atacó el virus bicivolador, pero por supuesto no hacía falta: yo con mi bici me caía solita sin necesidad de grandes acrobacias, y preferentemente en medio de enormes charcos de agua y verdín. También tenía una cierta propensión a aterrizar sobre latas oxidadas... qué se le va a hacer...
Sergio: Hola! Qué bueno verte ¿? por acá... Con respecto a tu inquietud, según mis recuerdos, no todos los bicipelotudos compraban la Gilera (O una zanellita 125...), solo los más pelotudos lo hacían... y era mas que suficiente!
Cenicienta: Caer en el verdín era muy divertido. Para los espectadores, más que nada.
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